Queda poco tiempo. O al menos queda cada vez menos, de modo que es momento de empezar. No importa mucho cómo, no importa mucho desde dónde.
Tomemos una palabra: "influjo".
De golpe los tres -tan insignificantes a su manera- confluyen aquí. Son una especie de perfume, de aroma embriagador, de resto de lo que podría haber sido y no fue, de resto de lo que yo podría haber sido y no fui.
De modo que empecemos por ellos. O por alguno de esos él.
Lo pienso, y todos me parecen descartables, inelegibles, olvidables.
Pero. Siendo que su presencialidad es tan presente entiendo que no los descarto, no los olvido.
¿Pero a cuál elijo? ¿Por cuál empezar y por qué cosa de él para contar esta historia?
- A solo quería ser brillante.
- B solo quería que lo quisieran
- C solo quería... Mmmmmm... ¿qué es exactamente lo que quería C?
Yo... solo quería una vida literaria.
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