09 septiembre 2010

Sinécdoque

¿Puedo hacer eso?
¿Me sale? ¿Me saldría?
¿Puedo sentarme, terminar la novela y decidir que ese es el final de todo?
Que puedo dejar de controlar. Que puedo dejar de vivir pendiente del mail. Que puedo dejar de acostarme pensando en eso. De abrir los ojos en medio de la noche pensando en eso. De despertarme pensando en eso.
¿Cuánto puedo?
¿Cuánta disciplina soy yo capaz de sostener? ¿Cómo me la impongo?
¿Eso va a lograr que no me importe? ¿Que no me duela? ¿Que este dolor profundo que tengo hoy se disipe, aunque sea de poco? ¿Que deje de pensar que voy a morirme tan pronto?
¿Que pueda escribir?
¿Que pueda ser la otra, la reclamada, la que ya no soy, la que casi no quiero ser?
No sé si puedo, pero por momentos creo que quiero. La mayor parte de las veces no. Pero a veces me parece que sí.
Y que tendría que hacer -dios santo, casi un homenaje- obediente y disciplinada.
Aprovechar la parte. Renunciar al todo.
Y vivir con eso.

0 comentarios: