12 abril 2007

Cercanía

Fechas fechas fechas.
Increíble que su cercanía afecte más que la de las personas reales.

10 abril 2007

Coincidencias

Tuvo que pasar casi una semana para poder procesar ese encuentro. Años sin vernos para venir a cruzarnos en un pueblito serrano. Extraño por donde se mire. Un poco más todavía si uno se acuerda que no es “cualquier” pueblito serrano, sino uno en particular al que siempre estuvimos a punto de ir y nunca fuimos.

Si hubiera sido por mí ni lo saludaba, cosa de evitarme el show de la familia feliz, y de los tantos años y de todos los etcétera. Él estaba definitivamente viejo, con lo cual no quiero ni pensar cómo me encontró a mí. Iba con una chica de pelo largo, demasiado pálida, demasiado descuidada y hasta demasiado distante.

No da –no me da- para balances quince años después, al menos no en simultáneo. Pero no me quedan dudas de que el que yo tuve –tengo- desde el encuentro funciona en paralelo, aunque no necesariamente en sintonía.

¡Qué sé yo quiénes éramos hace tanto! ¿Qué alineación astral hace que no nos crucemos nunca y sí justamente ahí? ¿Quién soy yo ahora para que ese “cruce” siga significando tanto?

26 marzo 2007

Alfileres

Siempre recuerdo lo revelador de esa clase en la maestría y eso que no me interesaba nada aquello que el ejemplo ilustraba (que de hecho ya no recuerdo). La cosa era: un vaso está hasta el tope de agua, ¿cuántos alfileres hacen falta para que el vaso desborde? El sentido común de nosotros los legos diría uno, o dos, o cinco alfileres. Pero el punto es que son miles de alfileres los que hacen falta para derramar el agua del vaso.

Es un poco así: yo siento la permanente sensación de que el desborde está a un paso. Los demás parecen saber perfectamente que hacen falta miles de alfileres.

22 marzo 2007

Coaching

Encontrarme con él siempre es una bocanada de aire fresco. No sé muy bien cómo funciona, si tiene que ver con que es realmente más joven, si tiene que ver con el grado profundo de intimidad que se construyó en esos viajes temáticos de ida y vuelta -casi viajes de egresados- y en ese año de laburo después. Y esa mezcla de pares/ impares que parece flotar en el aire.

La cosa es que después de cada encuentro siempre parece que hubiera un mundo por delante, que todo estuviera en realidad a punto de comenzar y que el eterno brindis "por las decisiones" y "por el amor"dijera mucho más de lo puramente nominativo.

Supongo que la cotidianidad con él haría la vida necesariamente mejor. Y entre los "extrañares" de mi vida, creo que ese es el más puro y transparente de todos.

13 marzo 2007

Ana regresa

Él dijo "Bárbaro, ¿algo más Anita". Yo me reí y dije "envolvelo para regalo" pero pensé "qué manera antológica de desbarrancarte, muchacho".

09 marzo 2007

Fuera de juego

Él dijo: yo dije que había que quedarse siempre a corregir. Yo dije: la discusión esa vez no fue esa, fue si las personas que estaban ad honorem tenían o no que venir a tomar examen. Él dijo: Yo gané. Yo no le dije nada, pero lo miré y le dije todo.
Pero lo peor es que sé que no ganó en ese nivel microscópico donde la jerarquía -real o construida- sigue importando. Pero que a gran escala me sigue dejando fuera de juego.

01 marzo 2007

Iguales y diferentes

La primera conversación fue a eso de las cinco de la tarde, en un día en que esa hora para mí se parecía más bien a las once de la noche. Ya ni me acuerdo cómo llegamos a eso, pero yo dije algo así como que hace diez años yo era muy -dije "muuuuuuuuuuuy"- otra y que la que soy ahora "es" desde hace unos cinco.

Fue raro, porque de repente poner en palabras algo que yo necesariamente sabía más que bien se transformó en una suerte de revelación que no me pude sacar de la cabeza ni en el eterno viaje de 15 cuadras en el 118 ni en las quincemil estaciones de subte hasta mi casa, ni en el viaje en auto con Manuel y Vera.

Y por supuesto que la causalidad es construida, pero cuando salí de la librería con el cochecito y Manu bastante por delante y literalmente me topé con él, eso mismo que tenía en la cabeza de golpe se cristalizó con una nitidez tal que no me repongo de lo violento que lo sentí. No porque el encuentro haya sido violento, que él no sería capaz de tal cosa (y menos que menos enfrente de todos en pleno "corazón" de Belgrano R). Intercambiamos los lugares comunes del caso... y yo lo vi tan viejo -con sólo siete años más que yo- como hace cinco años atrás. Exactamente igual a sí mismo. No porque el tiempo no hubiera "pasado" para él, sino porque él mismo parecía irremediablemente en el mismo sitio. Me imaginé ese almuerzo de hace seis años y estuve totalmente segura de que él repetiría la escena. Pero yo no. Y no porque hayan pasado seis años y esté "más madura" sino porque no soy más esa mina. Así de simple, así de complicado.

Ojalá supiera qué fue lo que (me) pasó hace cinco que cambió tanto las cosas.

27 febrero 2007

Des(encuentro)

Yo lo vi salir del edificio y avanzar a la esquina. Sé que me vio decidir evitarlo y sé que sabe que sé que él también me evitó.

26 febrero 2007

Presencia

Difícil librarse de ella. Ronda. A veces más desde lejos, a veces parece que no está al punto que puedo olvidarme de ella. Pero vuelve y vuelve y vuelve.

A menudo no es ella, es él. O el otro él. O el padre de todos ellos. Pero inevitablemente vuelven a aparecer, magnéticos, poblados de secretos. Capaces de convertirse desde él en un secreto para mí.

23 febrero 2007

Ana

Él dijo “Ana”. Muchas veces, en muchos contextos. No dijo “Anita”, ni “An”, ni “Ana López”. Dijo solamente “Ana”.

22 febrero 2007

Noches de miércoles

Él dijo -y ahora escribió- "me encantaría que siguieras a la noche". Yo no dije ni escribí nada. Y odié saber que a mí también me encantaría.

18 febrero 2007

Modelos mujeres

Ella me cruzó, como siempre en esos pasillos helados del subsuelo, ladeada de DB -como corresponde-.
Dijo: "estás muy linda... el pelo... muy flaca"
Después habló de su mudanza, yo dije que se venía cerca de mi casa y agregué "ideal para la tesis". Él preguntó en qué etapa estaba y ella respondió por mí: "lo que pasa es que lo de ella es un estudio empírico como los de AS".
"Ojalá", dije yo.
Así que de golpe estaba linda, flaca y era capaz de un trabajo a la AS.
Que yo construyo con mis jefas mujeres relaciones por lo menos particulares no es ninguna novedad... pero ¡vamos! ellas ponen lo suyo sin privarse de nada.
Es curioso hasta qué punto todas son tan mis modelos sin que yo quiera ser ninguna de ellas.

17 febrero 2007

Deconstructing Ana

Ella dijo -dice-: "Igual Ana es hipercrítica". Él dijo: "¿te pareció bien esa charla? Es todo un hito".

Pero resulta que: como la comida quemada o simplemente cruda o simplemente en su punto justo. Asisto a reuniones, a clases, a conferencias, más allá de cómo decida que me parecieron. Tejo bufandas suficientemente rudimentarias como para que no soporten la mirada menos severa, leo literatura la mayor parte de las veces con ingenuidad auténtica (o virginidad recuperada), no sé barrer. Corrijo exámenes finales de Semiología teniendo todo el tiempo presente que no tengo por qué esperar de ellos la Crítica de la razón pura, miro las películas de James Bond sin esperar que se transformen en obras de Fellini...

¿Funcional a quién -a quiénes- es esa construcción de Ana?

16 febrero 2007

Todos los mares del mundo

Él dijo -Dios mío, hace veinte años- "te preocupás demasiado, hacés mares de lagunas". Él -no el mismo él- dijo hace relativamente poco "estamos acostumbrados a que seas un poquitito -le encantan los diminutivos- exagerada".

Pero pero pero. No soy ni un cuarto, ni un maldito y conchudo puto cuarto exagerada. Soy más bien tranquila, aunque parezca exaltada, la mayor de parte de las veces creo que las cosas van a salir bien, incluso cuando estoy desbordada (últimamente demasiado seguido) y todo parece al verdadero borde del colapso.

Y hay algo ahí -algo de esas cosas que no puedo definir- imposiblemente molesto. Algo tramposo en esas frases, algo del orden de "ni vos te estás creyendo que es así". Y yo sí me creo que es así. Porque no miento, de verdad no miento, en ese punto.

Como si fuera una coartada para ellos mismos: "es demasiado complicado este rollo de ella entonces no voy a enroscarme" "igual sos un poquito exagerada" "me parece que estás haciendo mares de lagunas".

Hoy realmente los odio profundamente. Al de hace veinte años, al de hace trece, al de hace quince y al de hace cinco horas. Aunque seguramente todos ellos lo minimizarían y dirían que lo mío es una exageración.

02 febrero 2007

Propiedad privada

Él dijo: soy tu marido. Yo dije: es mi cuerpo.

01 febrero 2007

Dormir

¿Al lado de cuántos –de cuántos tipos- podrías quedarte dormida? No porque vayas necesariamente a hacerlo, sino con cuántos "podrías". Más allá de que tengas o no que salir corriendo.


Peor todavía: ¿al lado de cuántos -en tu vida- pudiste quedarte dormida?

La medida de todo: "podría dormir -además de todo lo demás- con vos". Y todo indica que mi mano tiene demasiados dedos.

31 enero 2007

"Levemente desfasada"

Es como si fuera una radio apenas corrida uno o dos puntos del dial exacto. B dijo “es histórico”. Poca historia común -aunque no se le pueda negar la intensidad- para semejante aseveración… pero en fin…

Francamente un problema de sintonía más que de inconformismo crónico… creo. Porque ni siquiera existen zonas… es una suerte de “todo está teñido de” que lo inunda todo… tan incontenible.

¿Demasiadas puntas? Quizás, pero no suena del todo verosímil. Demasiada indisciplina… quién sabe.

Pero seguro, poca pasión para todo. Y difícil difícil difícil remontar eso.

11 enero 2007

Secreto(s)

Él dijo: después de eso aprendí que yo era capaz de guardar un secreto. Y lo peor es que sé que lo dijo en serio. Pero a la vez era –es- imposible creerle.

Y es que si lo pienso seriamente casi es lo que me pasa eternamente con él. O al menos ahora. O al menos hace más que bastante.

Imposible perder esa referencia, esa historicidad –y esa historia- intensa hasta lo literalmente mortal.

Y el recuerdo diario, latente. Imposible la distancia.

Mientras el secreto –ese secreto- exista.

05 enero 2007

Fluir

Él dijo (por vez número mil): "Y además tenés tres hijos".
Sorprende esa sorpresa. Si lo pienso un segundo hay una suerte de "fluir" en eso de los tres hijos.
Yo dije algo así como "Sabés que es la parte que mejor me sale". Pero no (le) alcanzó esa explicación. O no creo que la entienda.
Quisiera de verdad locamente poder replicar ese fluir. Esa suerte de "naturalización" en el mejor sentido de la palabra, esa especie de "dejarse llevar" sin que importe mucho porque igual es algo que -mejor o peor- sale solo.
Por eso hace ruido el comentario (como a él- ella- ellos lo de los tres hijos). Pero yo no creo que exista en el mundo algo que fluya en mí con tanta sencillez y naturalidad.

24 mayo 2006

Renovación

Probemos a mirarlo de otra manera: ¿puede haber más fin que ya estar muerto? ¿A renovar qué es que estamos yendo? ¿para renovar el recuerdo? ¿el recuerdo del vivo, el del muerto? ¿Para renovar el compromiso de recordar?

Probemos pensarlo de otro modo: me cago en la burocracia de la Chacarita. Pero no porque no tenga ese puto papel, simplemente porque YO decido que me cago en ella, que no me va a decir cómo recordar, que yo me puedo hacer cargo por mi misma de la renovación de ese compromiso.

Así que, nada. Mi memoria -o la nuestra para ser más justa- no se reduce a una papeleta de mierda, ni siquiera se reduce a un montón de cenizas. Que ya estaba muerto y no está ni más ni menos muerto por esto.

Y que para nosotros la renovación -la otra renovacíon- no tiene fecha de vencimiento.